martes, 15 de abril de 2008

Song of the wind, May song.

Un violín es la voz de una fuente con viento
a la que brizan ásperos y dulcísimos soplos.
Lo sabe quien lo pulsa, y flotan sus cabellos
como yerba que sube por el tronco de un árbol,
mientras la mano empuja hacia el cielo las cuerdas
y la otra recorre con el arco un zodíaco.

En rubio; huele a nardo en la noche con luna,
y de jazmines siembra la abandonada tarde.
Tan delgado y ligero como fueron las ninfas,
sinuoso y con algas, como verde sirena.
Es la voz que prefiere la Primavera fría.
Y al Otoño le cuenta que se fueron las aves.
Los cipreses la exhalan. El calor de los vuelos
en los violines junta con las plumas los nidos.
Carmen Conde

¡A borbotones! Han sido mis mejores lágrimas, recuerdo de tantas tardes. Unas manos infantiles, un saludo, concentración, claves de Sol y afinación en La, el balanceo de un arco que habla con el viento, la diminuta barbilla apoyada con gracia... Thank you, pequeño Stradivarius, por hacerme recordar, esta tarde, otras danzas, allemandas, zarabandas, chaconas, sonatas... que consiguieron subirme a la altura del cielo. Escuchando música de violines vuelve la magia, Mayo se adelanta.

http://www.youtube.com/watch?v=t3bW9P5Z6sI

lunes, 14 de abril de 2008

Colores en la imaginación

COLORES

La tristeza es roja
El invierno verde
Blanco de luto
Noches amarillas
Negro de la alegría
Tierra rosada
El amor es café
C o l o r e s…
algún día descubriré sus secretos.

Néstor Martínez


Imaginar es... leer a oscuras, es ... pensar libremente, es... soñar en imágenes, es... encontrar la llave que abre puertas al mundo, es... vivir los colores, la música; es...¿sentir? ¡Qué difícil es dar una definición de esta palabra! Puede que sea una de las más definidas y aunque, en la mayor parte de las definiciones, se exprese que es la representación en la mente de imágenes relacionadas con experiencias pasadas, muchos la asocian con cierta facultad que poseen los poetas o los mentirosos y ¡Así nos va!

Ya Descartes definió la imaginación como "la facultad del intelecto para representar las cosas sensiblemente" (frente al entendimiento, que es capaz de formar ideas claras y distintas). Por tanto, parece que, medio mundo se ha quedado con la primera parte de su definición y el otro con la segunda. ¿Pero qué sabe el entendimiento sobre lo sensible? Sea como sea, me consta que es una facultad en crisis precisamente en una sociedad que vive en la era de la imagen. Se ve que la cultura de la imagen nos llega sólo a través de los ojos porque al intelecto se lo dan todo hecho y ha preferido irse de vacaciones.

¡Tal vez a las nuevas generaciones se las está educando mal! Y no, no tienen culpa las máquinas porque precisamente las máquinas pueden ayudar de una nueva manera a percibir la belleza que de otra forma no se podría ni soñar. ¿Qué ven, por poner un ejemplo, en los programas infantiles? Recuerdo, de otro tiempo, "La bola de cristal" de la que hace muy poco me enteré que su creador fue Carlo Frabetti, aunque no se hizo famoso por ello. Fue el programa infantil más polémico. ¿Porque enseñaba a pensar? En él se incluía un espacio de cinco segundos que decía: "tienes cinco segundos para imaginar", así como los "skets" de borreguitos con la leyenda: "si no quieres ser como ellos,lee" y los divertidos "Electroduendes", los duendes buenos de la electrónica, con su malvada bruja"Avería" que representaba al mal, el temido capital. ¿De qué sirve hoy imaginar cuando sólo interesan audiencias, bodrios y cotilleos de mal gusto?

La imagen, que parece una neuronita de colores, es un fractal propiedad de fractalia que representa la imaginación. Y es que imaginar no sólo es importante para las letras sino también para las matemáticas, el diseño gráfico y la música. ¡Tenéis cinco segundos para llenar de colores la imaginación!

miércoles, 9 de abril de 2008

Hoy he sido la reina de los monstruos

El miedo

Todos me piden que dé saltos,
que tonifique y que futbole,
que corra, que nade y que vuele.
Muy bien.

Todos me aconsejan reposo,
todos me destinan doctores,
mirándome de cierta manera.
¿Qué pasa?

Todos me aconsejan que viaje,
que entre y que salga, que no viaje,
que me muera y que no me muera.
No importa.

Todos ven las dificultades
de mis vísceras sorprendidas
por radioterribles retratos.
No estoy de acuerdo.

Todos pican mi poesía
con invencibles tenedores
buscando, sin duda, una mosca.
Tengo miedo.

Tengo miedo de todo el mundo,
del agua fría, de la muerte.
Soy como todos los mortales,
inaplazable.

Por eso en estos cortos días
no voy a tomarlos en cuenta,
voy a abrirme y voy a encerrarme
con mi más pérfido enemigo,

Pablo Neruda.


Miedo siento cuando tengo que ir a las aulas de los más pequeños, con ellos no sé imponerme y me toman el pelo. Hoy tuve que hacerlo y mi estrategia ha sido convertirme en la reina de los monstruos. Lo busqué y allí estaba, ese libro polémico que ha conseguido ser un clásico, el picaso de la literatura infantil, el libro que explora miedos: "Donde viven los monstruos" de Maurice Sendak, con su pastita dura y de Alfaguara (surtidor, manantial copioso). Para no quedarme sin cena, del aula nació un gran bosque, se cubrió de enredaderas, de pronto apareció un océano y navegué en un bote, por todas y cada una de las páginas, camelándolos a todos, convirtiéndome en su la reina. Creo que les gustó. Al final nos esperaba un rico plato de comida caliente.

Ya sin ellos recordé las piedras dormidas del jardín misterioso de Bomarzo que fue creado debido a los miedos de Pier Francesco Orsini, el príncipe jorobado, y que yo descubrí, hace tiempo, reflejado en un libro de Manuel Mújica Láinez donde se relata que el tiempo no hacía mella en el príncipe, de igual forma que tampoco la hacía en la Maga de Cortázar.

Y, para quitarme otros miedos, me puse a buscar información:

lunes, 7 de abril de 2008

Huellas, vidas.


HUELLAS

¿Cuántas cosas dejan huella?
¿Cuántas cosas se recuerdan?
¿Cuántas brillan en el tiempo aunque no están?
¿Cuántos rastros? ¿Cuántas cosas?
¿Cuánto al fin es lo que importa?
¿Qué momento en la vejez te abrigará?

Un parto, una sonrisa, una ilusión,
aquel abrazo, una canción,
la lluvia dibujada en el cristal,
un beso, una caricia, la emoción
de aquel encuentro, una razón,
la tarde que desgasta la ciudad.

¿Cuántas cosas dejan huella?
¿Cuántas cosas se recuerdan?
¿Cuántas brillan en el tiempo aunque no están?

La plaza roja, un cuadro de Van Gogh,
aquella extraña palidez,
una ciudad torcida,un resplandor,
un niño que dormita en un rincón,
toda esa torpe dejadez,
la prisa incontrolada del reloj.

¿Cuántos rastros? ¿Cuántas cosas?
¿Cuánto al fin es lo que importa?
¿Qué momento en la vejez te abrigará?

La luna y esa dulce sensación
de amarlo todo de una vez,
las brasas que aún incendian la pasión,
la calle, la cornisa y el balcón,
el mapa mudo de tu piel,
el fruto merecido del amor.

¿Cuántas cosas dejan huella?
¿Cuántas cosas se recuerdan?
¿Cuántas brillan en el tiempo aunque no están?
¿Cuántos rastros? ¿Cuántas cosas?
¿Cuánto al fin es lo que importa?
¿Qué momento en la vejez te abrigará?

Pedro Guerra


Huella o "poso", como me dijo un amigo, cierto día, y acertó. Lo bueno es poder recordarlas con cariño, que sirvan para abrigarnos en los momentos de frío, que nunca queramos borrarlas del día que las dibujamos o que alguien nos las dibujó. Son las huellas en la arena de la vida que fácilmente borra la espuma. Me niego a borrar las mías. ¡Hablan las huellas! De su lenguaje todo, al fin, es lo que importa. No quiero que las mías callen. Las profundas, las solitarias, las superficiales, las que vamos marcando y, a la vez, nos marcan. Un paso certero, el otro imprudente, todos haciendo camino. A veces las miro detenidamente y me sonríen, otras me hacen un guiño o me indican donde no debo pisar. No voy a borrarlas, no.

sábado, 5 de abril de 2008

Coincidencias

Sauce

Lirismo de invierno, rumor de crespones,
cuando ya se acerca la pronta partida;
agoreras voces de tristes canciones
que en la tarde rezan una despedida.

Visión del entierro de mis ilusiones
en la propia tumba de mortal herida.
Caridad verónica de ignotas regiones,
donde a precio de éter se pierde la vida.

Cerca de la aurora partiré llorando;
y mientras mis años se vayan curvando,
curvará guadañas mi ruta veloz.

Y ante fríos óleos de luna muriente,
con timbres de aceros en tierra indolente,
cavarán los perros, aullando, un adios.

(César Vallejo)


Recuerdo una calurosa mañana de junio, de hace ya años, en la que salí a leer al parque llevando conmigo un libro de Haruki Murakami. Me dispuse a leerlo sentada en un banco de madera bajo las ramas de un sauce, frente al agua de un estanque. Debido a que la zona elegida se encontraba en silencio, a Murakami es preciso leerlo despacio y a mí me gusta concentrarme, pensé que podría pasar en solitario un rato agradable. Tan sólo me distraía el silbido de un mirlo, en un árbol vecino, que consiguió arrancarme una tenue sonrisa cuando, de pronto, noto que se acerca alguien. Al principio no levanté la mirada del libro pensando que se trataba de algún jardinero de los que, en aquella hora, regaban; pero, más tarde, tuve que hacerlo al encontrar, frente a mí, un joven ejecutivo de traje, corbata y cartera diplomática que decía:

- ¡ Hola! ¿Qué haces?

- ¡Leo! ¡No ves?

- Ya, pero estás tan sola...

- Me gusta estar sola cuando leo, perdona..

Sin más diálogo me levanté y empecé a caminar por el parque, intenté buscar un nuevo lugar donde no se me molestara. Ya estaba totalmente distraída y no conseguí regresar a la lectura. Llamé al móvil de un amigo por si podía quedar con él, le conté la historia del caballero del traje, que le hizo mucha gracia, sin embargo me dijo que tenía cosas importantes que hacer y, entendí que, yo no estaba entre las importantes.

Esta misma mañana, una mañana de abril tan calurosa como la junio, he vuelto al mismo lugar de aquel día, al mismo estanque y al mismo sauce, con un nuevo libro de Haruki Murakami, que lleva por título "Sauce ciego, mujer dormida". Cierto es que he escuchado el silbar de algún mirlo; no obstante no me ha molestado nadie, he podido leer en silencio y pasar en solitario un rato agradable con uno de los relatos titulado "El hombre de hielo" del que he seleccionado:

"En aquella época ni siquiera podía imaginar qué significaba amar a un hombre de hielo. Pero dudo que haberme enamorado de un hombre común hubiera aclarado mi noción del amor."

"Ahora ya casi no me queda corazón. Mi calor se ha ido muy lejos; en ocasiones olvido que existió alguna vez. En este sitio soy la persona más solitaria del mundo. Cuando lloro, el hombre de hielo besa mi mejilla y mi llanto se endurece. Toma las lágrimas congeladas y se las lleva a la lengua.

—¿Ves cuánto te amo? —murmura.

Dice la verdad. Pero un viento que sopla desde ninguna parte arrastra sus palabras blancas hacia atrás, rumbo al pasado."

Y sigo pensando que, incluso cuando no nos dan otra opción que elegir entre lágrimas y lágrimas, aún podemos seleccionar las más hermosas.

viernes, 4 de abril de 2008

Curiosidades etimológicas


  • PLANETA: Se le llamó en latín planeta(m), del griego planétes, "errante, vagabundo" porque los astrónomos antiguos creían que los planetas tenían forma plana y vagaban por el universo mientras otros cuerpos celestes permanecían quietos.

  • ABRIL: ¿Tal vez del latín aprile(m), relacionada con aperire, "abrir" por la apertura floral de la naturaleza en este mes? ¿Quizá del griego afril, "espuma" por ser de la espuma de la que nació Venus, diosa a la que tenían consagrado este mes? ¿Puede que de la voz védica (de la India) áparas, "el siguiente" ya que marzo era el primero? O, de vuelta al latín, de apri(m), "jabalí" animal al que habían dedicado el mes?

  • YANQUI: Por más que la emparentemos con la inglesa yankee, puede que su origen sea neerlandés y del apodo Jan Kaas, "Juan Queso" aplicado con humor a los habitantes holandeses de la desembocadura del río Hudson. Aunque hay quien la considera de origen cherokee relacionándola con eeanke, "esclavo, malvado" utilizada por los habitantes de Virginia para nombrar a los de Nueva Inglaterra por no colaborar con ellos en su lucha contra los indios.

  • CLAQUETA:Del francés claquette y a su vez de claquer,"hacer ruido, sonar con fuerza, aplaudir". De la misma viene el baile conocido como claqué. Hay quien llama clac o claque a los grupos de personas que acuden a un espectáculo para aplaudir.

  • CHIP: Nombre que en el siglo XIV denominaba cualquier material duro, ya fuera piedrecita o corteza de pan, mucho más tarde pasó de nombrar a las crujientes patatas fritas cortadas en láminas finas al microprocesador.

  • CONEJO: Del latín cuniculu(m)," galería subterránea". De ahí su connotación sexual.

  • FOLLAR: Del latín follia(m), con raíces en la también latina y honesta follis, "soplar con el fuelle". Tampoco hace falta explicar su connotación sexual.

  • CHANDAL: Del francés chandail ,abreviatura de dos palabras unidas [mar]chand y d´ail, "vendedor de ajos" y genéricamente aplicado a cualquier vendedor por lo humilde de su atuendo. ¡Quién se lo iba a decir a Nike o Adidas!

Bueno, no son las de San Isidoro pero curiosas sí que son, ¿no? Así de distintas nos las cuentan dos profes de Salamanca: Alberto Buitrago y Agustín Torijano en su diccionario. También son muy interesantes los orígenes le las letras, por ejemplo:

  • La M: Tiene origen en un símbolo jeroglífico egipcio, una sencilla línea ondulada que representaba el mar y que además es la primera letra de la palabra "mar". Los fenicios adoptaron el símbolo como men, "agua" pero lo escribieron en vertical y los romanos le dieron la forma que tiene hoy.

martes, 1 de abril de 2008

Donde habita la magia

Abril
*
Habito o sol dentro de ti,
Descubro a terra, aprendo o mar,
Por tuas maos, naus antigas, chega ao longe
Que era sempre tao longe aqui tao perto.
*
Tu és meu vinho, tu és meu pao,
Guitarra e fruto, meu navio,
Este navio onde embarquei
Para encontrar dentro de ti o pais de Abril.
*
E eu procurava-me nas fontes da tristeza,
Cantava, adivinhando-te, cantava,
Quando o pais de Abril se vestia de ti
E eu perguntava quem eras.
*
Meu amor, por ti cantei e tu me deste
Um chao tao puro, algarves de ternura,
Por ti cantei à beira-povo, à beira-terra
E achei, achando-te, o pais de Abril.
*
Amalia Rodrigues

Tengo un amigo viajero. Acaba de llegar de Jerusalem y ya está planeando las vacaciones de verano. Esta mañana le he acompañado hasta Sintra (de enclave templario) en Portugal, cerquita de Lisboa. Hemos recorrido lugares donde habita la magia. Allí, en las laderas de la colina, se encuentra un palacio tricolor: el Palacio de Pena. Como sacado de un cuento de hadas, repleto de esoterismo y leyenda, rodeado de un gigantesco parque e inmensos jardines con especies botánicas de todo el mundo y preciosos estanques con patos y peces. Mandado construir, sobre las ruinas de un monasterio, a un arquitecto alemán, el Baron Ludwind von Eschewege, por Fernando II de la casa astro-húngara, esposo de María II de Portugal. En él se mezcla toda una amalgama de estilos arquitectónicos: ruso, árabe, neo-gótico, renacentista, hindú... Hay quien dice que el principe alemán lo mandó construir porque se enamoró de Sintra y quien cree que quiso hacerle competencia al de Sissi Emperatriz.

http://www.viajeuniversal.com/portugal/sintra/pena/presentacionpalaciopena.htm

Además, todas las guías turísticas aconsejan visitar el Castillo de Sintra o Castelo dos Mouros, de la era musulmana, ubicado en la cumbre de la colina.

Es cierto que sentí escalofríos. ¿Cómo no he lo he visitado nunca, habiéndolo tenido tan cerca? Y no menos cierto que un antepasado gallego, en honor al cual llevo mi apellido, se enamoró de una portuguesa tanto, tanto, tanto que nunca ya más regresó a su tierra. ¿Sería allí, en Sintra, una tarde de Abril en la que cantaban las ranas y al Palacio lo cubría la niebla? Esas tardes son las más peligrosas según la leyenda.

El caso es que me han entrado ganas de visitar Sintra el próximo verano. Lo malo es que en verano la multitud se apodera de ella y hay que ser muy madrugador porque el gentío la llena.

Aún así, ¿me acompañas al lugar donde habita la magia, al país de los fados?